Las reservas de tu restaurante, sin comisiones por cubierto
Tu propia página de reservas, un formulario para tu web y un panel donde tu equipo ve el día de un vistazo. Las reservas son tuyas, y los datos de tus clientes también.
¿Buscas tu reserva? Consúltala con tu código.
Qué es
Un sitio donde entran todas tus reservas, vengan de donde vengan, y una pantalla donde tu equipo las trabaja. Nada más, y eso es lo difícil.
Por dónde te entran
Tu página de reservas
Una dirección tuya que puedes poner en Instagram, en WhatsApp o en un código QR de la carta.
El formulario de tu web
Dos líneas que se pegan en tu página. Funciona en WordPress, Wix o donde tengas la web, y no le rompe el diseño.
Tu ficha de Google
El botón de «Reservar una mesa» cuando alguien te busca. Suele ser de donde más entran.
El teléfono y la puerta
Las que apunta tu equipo, con el cliente al aparato. Ahí no se aplican los límites de internet.
Qué hace por ti
La pantalla del día
Las reservas, el plano de la sala y lo que hay que preparar, todo junto. Cada uno la coloca a su gusto: la tablet de la barra no necesita lo mismo que el ordenador de la oficina.
El plano de tu sala
Dibujas tu comedor una vez y ves el servicio encima: en verde lo libre, en rojo lo ocupado y con quién. Varias salas, y también todas juntas.
Reparto de mesas
Asigna sola la mesa que toca por capacidad, junta mesas para grupos y te avisa de las que se han quedado sin sitio. Tú siempre mandas encima.
Menos ausencias
Recordatorio antes de la reserva, y si quieres, la tarjeta como garantía con cobro solo si no aparecen. Es lo que más reduce el no-show.
Vende entradas
Menús degustación, cenas maridaje, conciertos con cena. Montas el evento con su cartel y su precio, y se cobra por adelantado: la entrada no existe hasta que el cliente paga.
Correos con tu cara
Cada aviso al cliente se edita: tu texto, tu logotipo, tus imágenes. Y decides cuáles se mandan y cuáles no.
Cuánto llenas y cuándo
De dónde vienen las reservas, tus horas punta, el tamaño de los grupos y tu tasa de ausencias. Números para decidir, no para adornar.
Cada uno lo suyo
Administrador, encargado, camarero y oficina. El camarero trabaja la sala y no toca la configuración ni cobra tarjetas.
Protección de datos
Tu página de privacidad se genera con tus datos, los datos personales se borran solos al plazo que tú pongas, y el cliente puede pedir el suyo.
Y funciona en el móvil y en la tableta, que es donde se usa de verdad durante un servicio.
Pruébalo
DI SER TIC es un restaurante de demostración, con sus mesas, sus horarios y sus reservas. Es la aplicación de verdad: reserva una mesa como lo haría un cliente tuyo y mira qué le llega.
Las reservas de la demo son de mentira y se borran cada poco. Si quieres ver el panel por dentro —la pantalla del día, el plano, los informes—, escríbenos y te lo enseñamos en una llamada de quince minutos.
Hablamos
Cuéntanos cuántas mesas tienes y cómo llevas hoy las reservas. Si esto no te encaja, te lo decimos.